PAGADEROS AL PORTADOR EN LAS
OFICINAS DEL BANCO
Andrés Izquierdo.
La vida de un billete puede ser
más o menos larga. Muere por incendio (fumado por un magnate quizás), deterioro,
ingesta canina y cualquier otra forma por la que pueda quedar destruido un
papel. La Casa de la Moneda de Venezuela imprime, entre otros papeles, billetes
de banco. Los billetes venezolanos, muy bonitos y elegantes por cierto, son
como una especie de cheques al portador librados por el BCV. Todo aquél que carga en su bolsillo un
billete venezolano, puede ir a que le paguen su “cheque” en las oficinas del
banco. ¿Se lo pagarán con otro billete igual, con bonos, con divisas, con oro,
con chapitas de refresco? No se sabe porque nadie va a por ese pago. Sea lo que
sea que le vayan a pagar por su “cheque” o billete, es un valor que debe estar
en el banco a la orden suya. Los venezolanos no tenemos control sobre la
emisión de billetes. Son las inauditables autoridades gubernamentales quienes manejan
esto. Cuando voy a un cajero automático del Banco de Venezuela y me entrega
billetes de Bs. 100,00 nuevecitos, se me ponen los pelos de punta. Me da la
sensación de que hay cierto gobierno fundiendo la imprenta para pagar compromisos
en bolívares. Me lo imagino como un borracho en una tasca firmando a lo loco cheques
sin fondo. Echar a la calle billetes nuevos, no tiene nada de malo, de alguna
forma deben remplazarse los que ya están muy deteriorados; pero quién nos
garantiza que no están soltando muchos más billetes de los que se están
recogiendo. Es imposible saber cuántos billetes están en circulación, en manos
o debajo de los colchones de la gente. Lo cierto es que si yo me gané Bs.
100,00 porque fabriqué un metro de tela y lo vendí, pero el BCV imprimió y echó
a la calle alegremente mil billetes como el mío, sin ninguna generación de
riqueza, habrá entonces 1.001 billetes para comprar el mismo plato de comida
que yo iba a comprar con mi sudado billetico. No tengo que explicar lo que va a
pasar con el precio de ese plato de comida. Por eso es que la separación de
poderes es necesaria, el gobierno necesita control por instituciones
independientes que velen por la mensura en la emisión de billetes. Como se nota,
no soy economista.
No hay comentarios:
Publicar un comentario