viernes, 6 de junio de 2014

PAGADEROS AL PORTADOR EN LAS OFICINAS DEL BANCO

Andrés Izquierdo.

La vida de un billete puede ser más o menos larga. Muere por incendio (fumado por un magnate quizás), deterioro, ingesta canina y cualquier otra forma por la que pueda quedar destruido un papel. La Casa de la Moneda de Venezuela imprime, entre otros papeles, billetes de banco. Los billetes venezolanos, muy bonitos y elegantes por cierto, son como una especie de cheques al portador librados por el BCV.  Todo aquél que carga en su bolsillo un billete venezolano, puede ir a que le paguen su “cheque” en las oficinas del banco. ¿Se lo pagarán con otro billete igual, con bonos, con divisas, con oro, con chapitas de refresco? No se sabe porque nadie va a por ese pago. Sea lo que sea que le vayan a pagar por su “cheque” o billete, es un valor que debe estar en el banco a la orden suya. Los venezolanos no tenemos control sobre la emisión de billetes. Son las inauditables autoridades gubernamentales quienes manejan esto. Cuando voy a un cajero automático del Banco de Venezuela y me entrega billetes de Bs. 100,00 nuevecitos, se me ponen los pelos de punta. Me da la sensación de que hay cierto gobierno fundiendo la imprenta para pagar compromisos en bolívares. Me lo imagino como un borracho en una tasca firmando a lo loco cheques sin fondo. Echar a la calle billetes nuevos, no tiene nada de malo, de alguna forma deben remplazarse los que ya están muy deteriorados; pero quién nos garantiza que no están soltando muchos más billetes de los que se están recogiendo. Es imposible saber cuántos billetes están en circulación, en manos o debajo de los colchones de la gente. Lo cierto es que si yo me gané Bs. 100,00 porque fabriqué un metro de tela y lo vendí, pero el BCV imprimió y echó a la calle alegremente mil billetes como el mío, sin ninguna generación de riqueza, habrá entonces 1.001 billetes para comprar el mismo plato de comida que yo iba a comprar con mi sudado billetico. No tengo que explicar lo que va a pasar con el precio de ese plato de comida. Por eso es que la separación de poderes es necesaria, el gobierno necesita control por instituciones independientes que velen por la mensura en la emisión de billetes. Como se nota, no soy economista.

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