jueves, 10 de abril de 2014

UPSS! ME EQUIVOQUÉ.
Andrés Izquierdo 10 de abril de 2014
Escrito mío: “Mi papá no fue chavista, no tanto por haber muerto antes del chavismo, sino por haber sido un hombre de ideas propias”.
Respuesta de un amigo pensante: “Percibo, como siempre, la pretensión de inhabilitar intelectualmente al chavista: Tu padre no fue chavista porque tuvo ideas propias...osea, sin comentarios”.
Mi amigo está en lo cierto y tiene razón, yo me volví a equivocar, lo siento mucho, me arrepiento, no lo volveré a hacer y pido disculpas por haber metido a todos los chavistas en el mismo saco de quienes no tienen ideas propias. Me dejé llevar por la pasión y el sectarismo que nos tienta por estos días.
No me exculpa, pero no puedo dejarla pasar sin destacar que quien permanentemente sí pretende inhabilitar intelectualmente al chavista, es el mismo gobierno con el que mi amigo simpatiza. Y no solamente inhabilitar al chavista, sino al pueblo entero.
Tratar a la gente como idiota es tanto como pretender inhabilitarla intelectualmente. Cuando veo en MERCAL un empaque de caraotas estampado con propaganda política, siento que me están tratando intelectualmente peor que a un animal (a mi perro lo trato con mayor respeto). Cuando en cada oficina pública me topo con un afiche del difunto (a veces hasta cabalgado con Bolívar y Jesucristo) siento que hay alguien pretendiendo reducirme, adoctrinarme e inhabilitarme intelectualmente. Cuando me ordenan mediante decreto no aumentar un canon de arrendamiento, en una economía con una tasa de inflación anual mayor al 50%, me deja ver que el autor está pensando que soy un inhabilitado intelectual. Cuando me empujan a trocha y mocha el Socialismo XXI después de haberlo negado en referendo, siento que me tratan como a un pendejo. Abusivas cadenas de radio y televisión para cantar, echar chistes malos y adoctriname, me hace sentir que hay alguien diciéndome: cálatela idiota! Cuando me dicen que la causa por la cual no consigo siquiera papel para limpiarme el culo, es porque el gobierno perdió un guerra económica, habiendo tenido todo el poder, dinero, control, información y medios para evitarla; siento que me tratan como un gafo. Tratar a los demás de golpistas, cuando líder del socialismo intentó uno, es algo que ni siquiera yo, que soy un pendejo criado en Ciudad Bolívar, logro entender. Cuando descubro que la firma de un presidente moribundo en un decreto es falsa, y luego sale un “habilitado intelectual” a decirme que esa era su firma electrónica, concluyo lo poco que valora el gobierno el intelecto de los electores. Cuando veo ejércitos de oficialistas repitiendo rígidamente una y otra vez las mismas frases y consignas que les enseñó su líder supremo, de manera sacramental, tipo letanía, es lógico preguntarse si todas estas personas tienen algunas ideas políticas propias: no quiero ni pensar que sí las tengan pero el maniqueísmo de sus camaradas les impida expresarlas. En fin, creo que me he hecho entender; además mi amigo es inteligente y no necesita más ejemplos.

No solo de pan vive el hombre, le digo finalmente a mi amigo. Tirarle migajas a los pobres, no le da derecho al gobierno a tratarlos como votos con patas. FIN.

No hay comentarios:

Publicar un comentario