VEO GENTE. Andrés Izquierdo. Martes 25 de marzo de 2014.
Veo
gente protestando. Veo gente movilizándose espontáneamente, sin convocatoria. Veo
gente liderizando y gente manipulando. Veo gente que no le alcanza el salario ni para
comprar comida. Veo gente que si no fuera por Mercal, estaría robando por
hambre. Veo gente haciendo cola para todo sin que pareciera importarle nada.
Veo gente que no soporta hacer colas. Veo gente que invierte. Veo gente que se
inhibe. Veo gente que actúa. Veo gente obesa, no porque no come bien sino
porque come puro carbohidrato. Veo gente haciendo marchas sin siquiera
coordinación, no sabiendo para dónde cruzar en la próxima esquina. Veo gente
deslindándose. Veo gente hostil y agresiva. Veo gente amistosa. Veo gente
queriendo marcharse. Veo gente resignada. Veo gente resteada. Veo gente joven
pensando que los mayores son unos apáticos. Veo gente llamando desesperadamente
a otra gente para que se una a su causa. Veo gente intolerante. Veo gente
pendeja. Veo gente conformista. Veo gente pragmática. Veo gente muy inteligente
y no enchufada, identificada con el chavismo. Veo gente dispuesta a matar pero
no a morir. Veo gente dispuesta a morir pero no a matar. Veo gente equivocada.
Veo gente acertada. Veo gente valiente. Veo gente cobarde. Veo gente indefensa.
Veo gente desorientada. Veo gente ubicada. Veo gente frustrada. Veo gente
incrédula. Veo gente paranoica. Veo gente rechazando a sus líderes de otrora.
Veo gente reivindicando a sus líderes de otrora. Veo gente mintiendo. Veo gente
exagerando. Veo gente floja. Veo gente trabajadora. Veo gente que grita y gente
que se calla. Veo gente que te ve a los ojos y gente que ve al suelo. Veo gente
con esperanzas y gente desesperanzada. Veo gente fatalista. Veo gente inocente.
Veo gente rencorosa. Veo gente dispuesta a perdonar y a hermanarse. Veo gente
que no entiende y gente que no cambia. Veo gente que no es dueña de su destino
ni de sus decisiones. Veo gente enferma y gente muerta. Veo gente queriendo
ayudar sin saber cómo hacerlo y gente sabiendo cómo ayudar y sin querer
hacerlo. Veo gente abusando del poder y violando las leyes. Veo gente haciendo leyes
para que solo los demás las obedezcan. Veo gente cómoda. Veo gente que ama su
país y gente le da igual. Veo gente que ve a la gente tratando interpretarla.
Veo gente queriendo aliarse con la otredad y gente queriendo desaparecer a la
otredad. Veo gente dispuesta a trabajar por salidas a largo plazo y gente
empecinada en atajos. Ve gente haciendo dinero pero no generando riqueza. Veo
gente que no mide las consecuencias de sus actos y gente que aunque las mide,
no les importa. Veo gente que sigue delinquiendo como si nada. Veo gente sin
nada que perder y gente aferrada a lo poco que tiene. Veo gente que está tan
enfocada en sobrevivir, que se olvidan de reclamar sus derechos. Veo gente que
no compara entre lo prometido y lo recibido. Veo gente que no calcula cuánto ha
costado lo poco que ha recibido. Veo gente que siempre estará con el que está
mandando, sea quien sea. Veo gente anárquica y gente disciplinada. Veo gente
vil y gente noble. Veo gente culta y veo gente ignorante. Veo gente desmemoriada y olvidadiza. Veo gente que da más crédito a lo que dicen los demás que a su propia intuición y conciencia. Veo gente creyendo en profetas chimbos. Veo gente aferrada a Dios sin actuar y gente actuando sin pensar en Dios. Veo gente que sigue sin
entender que la otra mitad existe y merece reconocimiento y respeto. Veo gente
que sigue tratando al resto con desprecio y exclusión. Pero lo más importante
es que en mi Venezuela de hoy, NO veo a la mayoría de la gente FELIZ. FIN.
Excelente! Porque también veo gente que, como tú, cuestiona todo para buscar la verdad.
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